miércoles, 15 de julio de 2015

**Bleu de Chanel**



Tú y yo somos como una canción pop,

una película independiente,

un rebobinado de los 90,

un polo de fresa a 40 grados,

un caramelo Drácula desecho en la boca,

la caja grande de ceras Manley,

la calcomanía turquesa del parque de atracciones,

el video de Pulp de “Common people”,

un puticlub de los 60,

el terciopelo granate del sofá de una peluquería,

la purpurina dorada de un antifaz de Nochevieja,

el lubricante con sabor a tuti frutti,

mi sujetador de encaje y seda,

la seducción de Diana y su Paolo,

la inocencia de la infancia de Boyhood.

Tú y yo brindamos por la adolescencia,

por el Myspace, por mi inexperiencia,

por los No doubt, Aretha Franklin, por Dhani Harrison,

y por su herencia.

Tú y yo somos como el corto indie que ganó la Berninale,

el backstage del festival del Sonorama,

ese concierto que terminó sobre tu cama,

la alarma del móvil mal programada.

Todo eso somos tú y yo si ni siquiera mencionar ninguna otra palabra.




2 jul 2015 17.55 horas en el S Bahn probablemente.



Violetas violeta y rosas, y azules. 

jueves, 9 de julio de 2015

**pequeña Kim, Gran Kevin**









Jannowitzbrücke quedó grabado,
en la retina de un pasajero,
cuando al asiento de aquel viajero,
olas inmensas le empaparían.

Y en la embajada que da a la calle,
en la azotea de sus secuelas,
pudo observase desde muy lejos,
pasos inciertos, miradas ciegas.

Jannowitzbrücke  marcó en mi cara,
la amarga niebla de la agonía,
quedando tiesa sobre mi espalda,
mal tatuada cierta manía.

Yo era tu Kim, tú me adorabas,
y en Escalona me lo decías,
palabras presas en la retina,
fotografías hoy detenidas.

Y fue el bochorno de esa tu playa,
la que kilómetros recorrería,
quedando en shock yo en mi parada,
momentos que ya nunca volverían.

Juro que nunca olvidaré aquel día,
y en mi memoria quedó grabado,
aquel abrazo que me darías,
y la promesa de venir a visitarme
algún día.

**Violetas que recuerdan, y el recuerdo siempre mantiene vivo**
Iniciado el 27 de Mayo 2015 modificado 09 Julio 2015

miércoles, 1 de julio de 2015

**1/2 Kg**



 


Resulta que  a “los sensibles”, nos pasa lo mismo; la tristeza se apodera de nosotros muy de niños haciéndose compañera de juegos, de tardes solos pegados al parqué de la casa, de conversaciones banales con nuestras Barbies, de goles celebrados en silencio, de tardes de estudio mirando a la lluvia, de tardes de estudio “perdiendo el tiempo”  escribiendo un nuevo poema. 
Los sensibles acumulamos emociones de adolescentes elevadas al cubo, y las sostenemos bajo la piel,suplicando que en ningún momento venza y nuestras vergüenzas salten por los aires.Rompiendo las costuras y en ocasiones, haciendo caer algunos tornillos. 
Los sensibles llevamos una tormenta dentro, y nos entregamos como un tsunami a quién queremos, dejando daños colaterales en las esquinas de la ciudad que más nos ha hecho llorar, y lisiados transeúntes por sus calles.

**Violetas que han dejado saltar los muelles, violetas rosas, violetas contentas**