jueves, 9 de julio de 2015

**pequeña Kim, Gran Kevin**









Jannowitzbrücke quedó grabado,
en la retina de un pasajero,
cuando al asiento de aquel viajero,
olas inmensas le empaparían.

Y en la embajada que da a la calle,
en la azotea de sus secuelas,
pudo observase desde muy lejos,
pasos inciertos, miradas ciegas.

Jannowitzbrücke  marcó en mi cara,
la amarga niebla de la agonía,
quedando tiesa sobre mi espalda,
mal tatuada cierta manía.

Yo era tu Kim, tú me adorabas,
y en Escalona me lo decías,
palabras presas en la retina,
fotografías hoy detenidas.

Y fue el bochorno de esa tu playa,
la que kilómetros recorrería,
quedando en shock yo en mi parada,
momentos que ya nunca volverían.

Juro que nunca olvidaré aquel día,
y en mi memoria quedó grabado,
aquel abrazo que me darías,
y la promesa de venir a visitarme
algún día.

**Violetas que recuerdan, y el recuerdo siempre mantiene vivo**
Iniciado el 27 de Mayo 2015 modificado 09 Julio 2015

miércoles, 1 de julio de 2015

**1/2 Kg**



 


Resulta que  a “los sensibles”, nos pasa lo mismo; la tristeza se apodera de nosotros muy de niños haciéndose compañera de juegos, de tardes solos pegados al parqué de la casa, de conversaciones banales con nuestras Barbies, de goles celebrados en silencio, de tardes de estudio mirando a la lluvia, de tardes de estudio “perdiendo el tiempo”  escribiendo un nuevo poema. 
Los sensibles acumulamos emociones de adolescentes elevadas al cubo, y las sostenemos bajo la piel,suplicando que en ningún momento venza y nuestras vergüenzas salten por los aires.Rompiendo las costuras y en ocasiones, haciendo caer algunos tornillos. 
Los sensibles llevamos una tormenta dentro, y nos entregamos como un tsunami a quién queremos, dejando daños colaterales en las esquinas de la ciudad que más nos ha hecho llorar, y lisiados transeúntes por sus calles.

**Violetas que han dejado saltar los muelles, violetas rosas, violetas contentas**

jueves, 25 de junio de 2015

**Señorita Stasi**



Before Sunset 2004




 Ayer tu comentario, 


y yo mordiéndome la lengua con paciencia,
porque la política hubiese sido únicamente un motivo más para encenderme.


Mi fiel conocedora de la Stasi,
la fría esbelta dama idolatrada,
vigila con sigilo mis miradas,
murmura sermones entre los dientes.

La noche fría me hizo asegurarme,
buscar cobijo erguido entre su cuerpo,
quitándome la escarcha y los recuerdos,
leyendo en braille el cuerpo de mi amante.

Y cuando la mañana de imprudente,
rompió la intimidad de las cortinas,
y quise darme cuenta de que el día,
sabía a restos del amor ardiente.

Me levanté de golpe de la nada,
caí de bruces sobre ti de frente,
la lengua aún estaba maniatada,
las ganas taladradas en la mente.




Ayer tu comentario, y yo mordiéndome la lengua,
queriendo ser el número dos tu mente.

*Violetas que no hablan pero escriben* - 02 junio.