miércoles, 17 de junio de 2015

**Ta chue las*









Y en esa semana en la que todo podía dar un giro,
yo daba uno de 180º al lado bueno de Berlín,
y en Madrid los corazones latían acelerados,
y el mío más aún cerca de tu boca.
Y las mesas electorales dormían en los colegios,
Y tú y yo bailábamos en el centro de la pista,
un rock and roll,
y seguíamos siendo los más “cool” del local.
Hoy, celebrando la victoria de Manuela,
de fondo Marwan, y su país, qué es una realidad,
me he dado cuenta que mientras Madrid festejada,
yo celebraba un cambio interno, paralelismo.

Estoy tan unida a ti Madrid,
que en mitad de una regeneración del sistema,
estoy viviendo una regeneración interior.
Pertenezco a los jóvenes del cambio,
de niños sensibles, de matices, de grises,
De Bowies, y Jaggers y líos de mantas,
y doy tanto las gracias por ésta ventana
al mundo,
 Y doy tanto las gracias por vivirla en primera persona
 a mí manera, que ni me lo creo.
Porque cómo dijo Herman Hesse;
Quien no encaja en el mundo, está siempre cerca de encontrarse a sí mismo”,
aunque hoy da la casualidad de que esa sociedad, tiene
que ver mucho  conmigo y yo quiero encajar.


Paralelismos  May. 14.38 hrs

**Violetas de sobres cerrados, y corazones abiertos**

jueves, 11 de junio de 2015

**Born to have fun**







Me pone la decadencia mañanera,

esos minutos de resaca insoportable,

tras una noche de juerga.



Me excita salir de casa a lo rastrojo,

arrastrando los ojos al suelo

y con la cara sin lavar.



Me encanta coger sin fuerza del armario,

cualquier prenda absurda y olvidarme

del sujetador.



Me seduce rozar esa vida bohemia,

que me abrace mi abrigo de paño,

acercarme al vino agrio de los románticos.



Me pone salir de la rutina con  resaca,

hacer todo un desastre de locuras,

creo que es sano de vez en cuando.


28 marzo 15, resaca bohemia.

**Violetas responsables miran con morriña  éstos versos escritos desde mi lado de verbenera**

miércoles, 3 de junio de 2015

**turu tu ru tu **







De risas que viajan pasando aduanas,
cuando en nuestros audios ponemos las ganas,
y entonces la tripa te pide otro asalto y
te preguntas ¿cómo me puedo reír tanto?.

Hablamos de citas, de sexo, soeces,
 se escapa algún audio grabando sandeces,
 y nuestra barriga muere a carcajadas,
cuando por sorpresa suena algo elocuente.

Me ponen la multa por hablar  deprisa,
 por consumir tiempo de un micro dañado,
 adoro recuerdos de años  pasados,
benditas alarmas sonando mil veces.

Ahora mis días son más divertidos,
y de golpe el hielo suda derretido,
las  lágrimas caen de mis ojos abiertos
¡será posible que me esté riendo   esto!


Violetas tronchadas